- ¿Por qué lo dices?
- Porque lo siento, ¿por qué más lo diría?
- Para distraerme, para confundirme.
- No, no lo haría, de verdad te amo.
- ¿De verdad?
- Sí, claro.
En ese momento del pequeño campamento salió corriendo una pequeña y delgada niña, con sus manos llenas de comida.
- Gracias por su tiempo.
- Pero ¿qué?... que.
- Ja.
Una chica de altura media, de cuerpo delgado, de pelos revueltos entre negro y gris, con fachas de vivir en el bosque.
Le dio un beso al pequeño engañado y se retiro de forma coqueta y existente.
La chica de altura media se interno en el bosque.
En el bosque, la pequeña niña, estaba sentada, comiendo un pedazo de pan.
En el momento en que aquella niñita terminaba su pedacito de pan, llegó la chica de altura media.
- ¡Compárteme!
- No, yo le he robado.
- Pero fui yo quien lo distrajo.
- …
- Sabes perfectamente que fue mi idea, no te hagas y dame que me muero de hambre.
- Pero si él te ofreció comida.
- No me importa, tú dame.
- Bueno, bueno toma.
Las dos amigas, se sentaron a disfrutar la comida robada, y pensaban que empezaban a haber menos campistas, que tenían que planear como hacerle para conseguir más comida.
Esa noche le lograron quitar la casa a un pobre Seshic, y durmieron felices y cómodas en un gran sauce.
Que noche tan incómoda pase.
Wow, nunca pensé que la chica de estatura media fuera tan linda.
En la mañana, cuando despertaron, planearon en atraco más loco y atrevido. A la de baja estatura se le ocurrió que su amiga podría correr sin ropa e invitar a todo aquel campista que viera, a seguirla para que acabara con una gran orgia. La amiga se negó rotundamente, pero la pequeña le explico que los podría perder en algún lugar, y mientras ella podría robar suficiente provisiones para sobrevivir un rato.
Era algo muy atrevido, pero ella savia muy bien, que cada día avía menos campistas, y que pronto no tendrían a quien robarle.
- Pero te tienes que bañar, he.
- ¿Qué?, estás loca.
- Si quieres, que el plan funcione, no tienes que dar asco.
- ¿Dar asco?, ¡que carajos te pasa!, si crees que doy asco haber hazlo tú.
- Yo soy mejor robando.
- Me vale, si dices que doy asco, no lo pienso hacer, haber, haber, hazlo tú, babosa.
- No, bueno es que, yo… este pues…
- A vedad, pues hasta que no me des una respuesta convincente, no lo pienso hacer.
- ¡Bueno, está bien!, creo que tu eres más linda que yo.
- ¿Mande?
- Si, es que te veo, y pues… te envidio, tú eres más, no, mucho más linda que yo, es más, no sé como es que eres mi “amiga”.
La de media estatura, no dijo nada, tan solo agacho la cabeza y le dio un fuerte abrazom ambas se quedaron en silencio un rato.
- Bueno, pero espero que tu tonto plan de resultado.
- Si, si
- A si, mientras yo me voy a bañar, prepárate algo de lo que le robamos al zonzo ese.
- Esta bien, pero te afeitas ahí, he.
-¿¡Qué!?, que carajos te pasa, ¿no te gusto así como soy?
- Jajaja, me voy a prepara la comida.
- Carajo, te afeitas, te arreglas, te bañas, bla, bla, bla, que estupideces.
La chica de media estatura bajo, de la casa, yo no me pude resistir y la seguí, se iba a ir a bañar.
Llego a una cascada, que terminaba en una enorme y apacible lago, lleno de patos, estaba realmente hermoso.
Lentamente se fue quitando su vieja y descosida ropa, wow era tan hermosa, primero se quito la parte de arriba, una como playera entre gris, negra o verde obscuro, sin mangas y son un pequeño hoyito, en la parte del pecho que la hacía lucir entre enternecedora y sexy.
Al momento de quitarse la playera, pude notar un enorme, como tatuaje de una rosa en su espalda, una rosa como enredadera, era hermosa, pero perdí la atención, cuando ella se volteo, pues, me sorprendió su perfecta figura, sus senos eran perfectos, y sus pezones levemente rosados, la hacían parecer un ángel.
Lentamente se fue quitando su short, pero antes de que se lo terminara de quitar, dio un salto en el aire, y cayó al lago, con el impulso del salto el pequeño short, termino de salir de su cuerpo, para caer junto a su playera.
Me quede observando en silencio.
- Hay sí, hay sí, hueles mal, te vez desaliñada, tienes vellos, ash que carajos le importa mi cuerpo.
Mientras ella se bañaba, una familia de patos, paso junto a ella, la chica, agarro al último patito, entre sus manos, para verlo mejor, el pobre patio chillaba asustado, pues su familia se alejaba, pero la chica creía que el patito, hacía esos ruiditos tan chistosos, porque estaba feliz. La madre del patito, al oír a su cría chillar, volteo rápidamente, para ver que le pasaba, pero al no encontrarlo, se puso desesperada y regreso a buscarlo, al encontrarlo entre las manos, de semejante monstro, no dudo ni un segundo, y de una mordida izo que soltara a su cría, la cual, se alejo lo más rápido, con su mama atrás.
- ¡Ahh!, esto es lo que me faltaba, que un estúpido pato, me mordiera el pezón, por eso odio bañarme.
La chica se tallaba la cabeza y se rascaba con ansias sus pelo enmarañados, y con una piedra afilada empezó a rasurarse sus axilas y bueno… solo diré que divertido y excitante ver sus gestos que hacía mientras, parecía rasurase lo que el agua le cubría.
Después de que acabara de bañarse, decidió nadar un rato, pues total ya estaba ahí.
Después de un rato, la chica salió del agua, para secarse decidió tirarse en el suelo, para tomar el sol.
Me la quede viendo un bueno rato, pero, me empecé a sentir un poco mal, porque parecía un fisgón, mejor dicho, era un fisgón, quizá un fisgón pervertido.
Decidí regresar donde se encontraba su amiga, cuando llegue, su amiga parecía como un conejo, porque iba de aquí, allá, y se veía graciosa, porque se avía echo una coleta, que le quedaba bastante grande.
Espere y observe como preparaba la comida, pero después de un rato, me di cuenta, de que ya estaba tirado en el suelo, con una mugre tarántula toda bien cómoda la maldita sobre mi pansa.
La coloque con cuidado en el piso, y me incorpore, para ver que avía pasado, cuando logre enfocar, me percate de que aquella chica, la de estatura media, se estaba estirando, así como cuando comer cucho y rico.
- Gracias, ja estuvo delicioso, esta vez te luciste.
-Es que al parecer, el hombre ese, al que robaos, era rico, porque aunque no llevaba mucha comida, era comida de esas de las finas.
- ¿A si?, pues no me importa.
- … bueno, y que ¿estás lista para nuestro plan?
- A si, sobre eso, ¿no se podría hacer mañana?
- No, por 3 simples razones. 1. Ya te bañaste, y si te conozco lo suficiente, para mañana vas a volver a ponerte igual de puerca.
- Oye…- 2. Eso de quitarse el vello, no te dura mucho, para mañana, ya se va a volver a notar, puntitos negros creciéndote, y no creo que te quieras rasurar otra vez.
- Pues… no estaría mal.
- Y por ultimo… ¡te tragaste, ya toda la comida, que le quitamos, al tipo de ayer!
- ¡Qué!, ¿apoco eso era todo lo que llevaba?
-Si, al parecer, solo era como un día de campo o alguna de esas cosas, pero no un campamento.
- Maldición, viejo baboso.
-Bueno, es por eso, que es necesario, que hagas eso, este día y no mañana.
- Mmm… bueno está bien, pero no mires mientras me quito la ropa.
Y bueno, la misma historia, solo que esta su piel se le notaba mas clara y su pelo un poco menos enmarañado, “un poco menos”.
- Bueno ya esta, ¿pa’ donde voy?
-Bueno mira te vas… wow, wow te vez hermosa, me gustaría darte un beso.
- ¿He?- Jajaja, no nada, bueno como te decía, te vas por este lado, usualmente por ahí, hay más campistas.
- Bueno, pero espero regresar, y ver mucha, pero mucha comida, he.
- Ots, pues con quién crees que estás hablando, pa’ cuando regreses, no va ni ha haber espacio, donde guardar la comida.
- Bueno, pues deséame suerte, y ojala que no me alcance ningúno, porque si uno, aunquesea uno me llega a penetrar, no, es mas tan solo a tocar, ¡tú, no te la acabas!, ¿entendiste?.
- Pues eso depende de ti.
-¿Por qué de mí?
-Por dos razones.
- Tú y tus estúpidas razones, haber dime tus razones.
- 1. Que no corras rápido y 2. Que te enamores.
- Estúpida, sabes bien que no me puedo enamorar
- Una nunca sabe.
- Bla, bla, bla…
- Bueno ya, que no tenemos todo el día, porque si se comen algo, tendremos manos para nosotras.
- Pero, pero… este… ¿y tú, qué?, ¿cómo le vas a hacer, para llevarte todo?
- Tengo mis mañas, bueno ya vete yo voy detrás de ti.
En el primer campamento, no tuvo mucha suerte, ni porque puso su carita de “niña mala” he iso algunas poses medio raras; porque aunque el campista si se la quedo viendo, su esposa le empezó a arrojar todo aquello que encontraba, golpeándola repetidas veces, hasta que no aguanto más y se fue corriendo.
- Mmm… creo que no pensamos en las parejas…
Pero para su suerte, en los demás campamentos había puros hombres, bueno otro era de puras chicas, pero les agrado la idea, que por cierto la dijo un hombre, (porque la chica de media estatura le dio miedo que le aventaran otra vez cosas) de la orgia; y la siguieron también.
Después de un rato, cuando la chica de media estatura estaba lejos, su pequeña amiga se dispuso a recorrer los campamentos, con una canasta en su espalda.
Al pasar junto a uno, vio como es que una pareja peleaba, al parecer porque el marido era un cerdo, o algo a si decía la señora, toda histérica.
Por suerte los demás campamentos, estaban abandonados, bueno excepto uno, en el cual avía un oso feliz comiéndose una mochila, que quizás tenia comida.
Rápidamente lleno la canasta de comida, y sus manos de baratijas, que encontraba en los campamentos.
Después de estar caminando desnuda un buen rato, decidió detenerse un “segundito”, y al girar la cabeza, se percato, de que ya no avía nadie, se preocupo, porque se imaginaba, que si descubrían a su amiga, la matarían y decidió regresar donde había llegado.
Pero o sorpresa, a unos 30 metros más o menos de donde ella estaba, se encontraba la turba gente que la avía seguido, lentamente paso para que no se dieran cuenta, pero que cuanta se ivan a dar, si lo que estaba haciendo, les quitaba toda su atención, además algunos otros ni podían ver, porque tenían a otra persona sobre ellos, haciendo movimientos y ruidos “extraños”.
La chica ya se avía alejado, pero decidió regresar, solo para ver un poquito, y quizás no sé hacer algo, pero cuando regreso no puedo aguantar la risa, porque al ver a todas esas personas, moviéndose todas encimadas, le recordó cómo es que algunos peces, hacían algo muy parecido en cierta época de año, junto a la cascada.
- Jajaja, son todos unos peces, todos babosos y viscosos, son unos “cochinotes”, jajaja.
Mientras, la chiquita, ya avía echo más o menos unos 4 ó 5 viajes con la canasta llena, al igual que sus manos, que en ese momento descansaba, acostadota cómoda y ridículamente, sobre una gran piedra.
- Ya llegue.
- Zzz… Zzz... Zzz…
- Ya no te hagas, sé que no estás dormida.
- Zzz… Zzz… Zzz…
- Bueno, entonces me quedare con este montón de cositas lindas.
- ¡EPALE!, y a donde con tanta gana.
- Que profundo sueño, el de la señorita.
- Aja, y bueno, que ¿alguien tentoneo a la chiquita?- Ja-Ja, babosa chiquita mis… no pera, esas no son chiquitas.
- Jajaja.
- Jajaja.
- Bueno, ¿tons no paso nada?
- No, no… bueno si, encontré un campamente de puras chicas, y fueron ellas las que terminaron “ayudándome”…
- Haber, ¿cómo?
- Si, pues mira, yo no tuve, la necesidad de desir o hacer algo para safarme y no tener que tenern…
- SEXO.
- … aja, si, si eso, bueno no importa, el caso es que el campamento de chicas, se quedo con ellos y pues parecían peces.
- ¿Por babosos y viscosos?
- Si, si exactamente jajaja.
- ¿Por qué no te les uniste?
- Porque todavía soy una chica decente, una doncella.
- Si una doncella, pero bien que te mas…
- ¡Cállate!, ¿a ti qué?, ¿te gusta o qué?
- Si, si me gusta jajaja, bueno y que tal, como te lo prometí, toda una ración de comida, así como para sobrevivir, antes de que regreses el Seshic.
- Excelente.
Esa noche ya dormí más cómodo, porque en la casa esa, la del árbol, avía un como piso de madera viejo, justo atrás de la casa, pero arriba del árbol lógicamente, y pues dormí ahí, no puedo creer que ayer no lo hubiese visto.
Día siguiente.
- ¡Hey tú! Despierta.
- ¿He, que, mande…?
- No te hagas el tonto, despierta.
- No me hago, lo soy.
Al abrir los ojos vi a la chica estatura media, parada justamente arriba de mi, con sus piernas separadas, con un pie junto a cada oreja.
- ¿Qué haces tú aquí?
- ¿Yo? No pues nada, este, buscaba un lugar donde dormir.
Justo cuando terminaba de decir la palabra dormir, la chica se sentó sobre mi pecho, y con una cara de burla o algo parecido, me empezó a picar el cachete mientras me decía.
- Que se me hace, que tú solo me viniste a espiar.
- ¿He?
- Ya no te hagas, sé que soy hermosa y tú no te pudiste resistir, ah, o si, aja, aja.
Decía eso mientras se pasaba la las manos por su cuerpo, dios que se veía muy bonita.
- No, no, bueno si eres hermosa, pero no te vine a espiar.
- Entonces venciste a robar nuestra casa.
- ¡No!- ¿Nuestra comida?
- No…- Entonces, ¿qué haces aquí?
- Ya le dije señorita, nec3esitava un luegar para dormir.
- Ja, “Ya le dije S-E-Ñ-O-R-I-T-A” hay si tu, muy educadito, ¿no?
- Bueno, está bien, no babosa no quiero espiarla, solo D-O-R-M-I-R.- Jajaja, así si me gusta, pero me dices babosa otra vez, y no te la acabas… es más te tiro del árbol.
- Ta güeno
- Te presentaré a una amiga, porque me has caído bien, pero si osas tocarla…
- Oye que tu pasa.
- Solo es una advertencia, ven entra.
Por segunda vez vi a la pequeña acostadota cómodamente, pero esta vez más ridícula.
- Hey tu, despierta babosa.
- He, mande… no más al rato.
- Te voy a enseñar a un galanaso.
- O si, si, si, si, si, si, cuando quiera, yo estoy para él, o si, ¿dónde está?
- A verdad, solo así te despiertas cochinota, no, no solo te presento a este fisgoncito.
- Oye, yo no soy un fisgocito, (bueno tal vez un poquito).
- Me despertaste solo por este… “pseudo-hombre”.
- Jajaja.
- No soy un “pseudo-hombre”, Soy un…
- Si, si lo que digas y ¿qué quieres?
- ¿Yo?
- No el pendejo que esta frente a mí, a pues mira que tu eres el que esta frente a mí.
- Ja-ja que graciosa.
- Lo sé.
- Bueno, yo no quiero nada, fue tu hermana la que me dijo que entrara.
- ¿Hermana? ¡Ja! No somos hermanas, yo ni soy humana.
- ¡Qué!
- Tas sordo o que.
- No, pero bueno ¿cómo que no eres humana?, tons ¿qué eres?
- No te diré.
- Pero si te ves tan bonita como tu amiga, bueno supongo que ella si es humana ¿no?
- Si, yo si lo soy, soy una humanita muy hermosa y sexy, muy sexy, ¿no lo crees?
- ¡Cállate!, él estaba hablando conmigo.
- ¡Cállate tú!, yo lo encontré.
Era divertido ver cómo es que dos chicas, que por cierto eran lindas, se peleaban por mi atención, me sentía todo un bombón.
Después de un rato de plática, peleas, groserías y demás cosas, termine siendo invitado a comer con ellas, la chiquita que resulto no ser humana, cocinaba rebien.
- Y bueno tu quien eres o que eres ¿qué eres?
- Bueno, pues yo soy un…
- Aja, aja, muy emocionante ahora yo les diré mi histo…
- Pera yo ya la conozco, ahora déjame escucharlo
- Tu no eres humana.
- Y eso ¿qué demonios tiene que ver?, aparte me veo igual a una.
- Pero eres chaparra.
- Somos de estatura chica, no chaparra, ni enana, ni alcornoque, ni nada.
- Lo que sea, entonces me va a mi verdad, haber… yo tengo 16 años…
- ¡16 años!
- Si, apoco no me veo rebien para mi edad, y que tal mis…
- Ya, ya si estas rebien, aja y ¿qué más?
- Bueno he vivido en el bosque desde que tengo memoria.
- Que no se te olvide que te salve la vida.
- A sí, conocí a esta chaparrita cuando me caí en un río, y pues, me salvo, ya feliz ya le dije.
La chiquita ya estaba toda adormilada.
- Aja
- Oye ¿y tu tatuaje de rosa?
- Ese fue… bueno pues… espera ¿cómo sabes de él?
- (Maldición ya la cage) Este pues, cuando subí al árbol te vi, poniéndote la playera… si, si eso fue.- ¡Me viste sin Ropa!
- Este…
- ¿Y qué tal me veo? Eh, verdad que soy excitante
- ¿Qué?
- Si, ¿qué opinas?, ¿te meterías con migo?
- ¿He?, ¿Qué rayos, porque me dices eso?
- No le hagas caso (entre bostezos), está embobada con su cuerpo todo feo.
- Feo, feo, pero bien que te gusta verda.
- …este…pues… ¡No me gusta!
- O claro que sí.
- Claro que no.
La de estatura media se acerco a la chiquita y la abrazo.
- Ahora dime que no te gusta.
- Este…
- Ya, cuéntame sobre tu tatuaje.
- Es un amargo recuerdo.
- Ha… perdón.
- ¿Porqué?, no importa, da igual, bueno respóndeme, ¿te meterías con migo?
- Tienes 16 años y te gusta el sexo, jajaja que genial.
- ¿Qué? Para algo tenemos cuerpo ¿no?
- Eres rara.
- ¿Te molesta?
- No, no.
- Tonses que, ¿si quieres tener sexo con migo?
- Ahh…
- ¿Porque la gente es tan cerrada con el sexo?
- Quizá es porque la sociedad se cerró.
- Es que me enoja, la gente no puede escuchar senos, pene, vagina, ano, etc. se escandalizan, te ven mal, te dicen no hagas esto, no pagas el otro, para mí la masturbación no es mala, es mas es buena, desde mi punto de vista, porque otras personas se pones mamonas con eso, que no está bien, que no debemos hacer eso y no sé qué sarda de estupideces más al igual que la homosexualidad y esas cosa, no sé, ahh me revienta eso, estúpidos hombres.
- Hablando de eso, ¿eres virgen?
- Si, por suerte sí.
- ¿Por suerte?
- Yo era una de las nombradas.
- ¿Nombradas?
- Para tener “complacer” al estúpido líder
- Pero si tú piensas muy abierta,¿ porque dices que por suerte?, para ti no tendría nada de malo tener relaciones.
- Pero era una niñita de 5 años, no mames, hijos de su puta madre, los idiotas pederastas, en mi aldea existía un hombre que vivía en una casota, como un castillo, con campanas y esas cosas.
Y pues cuando tus papas hacían algo “malo”, o tu hacías algo “malo”, ahí lo llamaban pecado, tenias que ir a un como cuartito de madera a…
- ¿Segura que quieres contarme?
- Si, ya estoy harta de guardar este secreto, en mi pueblo todos lo sabían, pero no se podía decir, era algo que según esto nos íbamos a quemar en un puto lugar, si se nos ocurría abrir la boca.
El caso es que una vez mis papas me enviaron con el gordo ese vestido ridículamente, en el cuartito de madera, el que te dijo que me quitara la ropa, yo le dije que paraqué, y el me dijo que para que el señor me perdonara, yo le dije que no, y se puso todo salvaje el muy pendejo, y rompió un espejo que estaba ahí, luego me arranco la playera y me volteo y con un pedazo de crista me empezó a marcar la rosa de mi espalda, diciendo no se qué sarda de idioteces en no sé qué idioma, y cuando acá de marcarme, me dijo que esa marca me seguiría para toda la vida, la rosa amarga, la marca de los malditos.
Luego me arranco mi faldita, y me dijo que lo lengüeteara, y solo de esa forma podría dejar en paz mi alma putrefacta, y que si no lo hacía, mis papas quedaría malditos igual que yo.
Llorando y con la espalda sangrando, me hinque en un charquito de sangre en el piso, esperando, viendo, agonizando, mientras el cerdo ese me acercaba su puta cosa rígida, pero antes de que mi boquita tocara esa cosa, el vidrio de enfrente se rompió y entro la chica que ahora está dormida frente a nosotros, y sin pensarlo agarro un pedazo de vidrio de gran tamaño y de un salto se lo calvó en la parte de abajo de la barbilla, el cerdo dio un grito de dolor y empezó a desangrarse, su sangre se empezó a mesclar con la que estaba en el piso, y cayó muerto segundo después.
Yo estaba asustada, pero ella me tomo de la mano y nos fuimos de ese lugar, recuerdo que iva corriendo desnuda por el pueblo chorreando sangre, con la marca de la rosa en mi espalda, y toda la gente se me quedo viendo, cuando pase junto a mi casa mis papas estaba afuera, y al verme pasar con la marca, en vez de ver como estaba, se dieron la vuelta como si no me conociera, en ese momento comprendí que yo ya no pertenecía a ese pueblo, a ese jodido pueblo, entonces seguí corriendo junto con ella con lagrimas en los ojos, recuerdo que llegamos a donde estaba la cascada, y ella me lavó la espalda para que la sangre seca se me callera, me seco y me dio ropa, recuerdo que no puede dormir esa noche, pero recuerdo que en ese lugar las estrellas se veían hermosas y la luna estaba grandota y era creciente.
- Chale… pues que te puedo decir…
- Nada.
- Pero si hace rato me dijiste que tú vivías en este bosque desde…
Con lágrimas en los ojos, me dijo:
- Si ya lo sé, mentí está bien, mentí, no pensaba siquiera contarte esto y lo de que me salvo en un rio también es mentira, la verdad ya la acabas de escuchar, desde hace 6 años que vivo en el bosque.
- Pero si eso pasó hace unos 11 años, ¿qué hicieron los 5 años antes?
- Recorrer los bosques cércanos, y vivimos un año un una ciudad que no me acuerdo de su nombre, pero nunca olvidare a Roy.
- ¿Un ex novio?
- No, no ya estoy divagando.
Como te decía me bien a vivir con ella hace 6 años a este bosque, yo, yo, yo amo a esa chica, no sé qué sería de mi sin ella, tal vez ahora estaría en ese cuarto de madera perdonando algún pecado de mis padres.
- Y esa rosa que llevas en la espalda ¿qué?
- ¿Cómo que, qué? Pues es un recuerdo, para que en un futuro no vaya a repetir las mismas pendejadas de mis padres, o del pueblo en sí.
- Chale…
- Tu prométeme aquí y ahora que no dejaras que esto ocurra estando tu cerca.
Me quede conversando mas rato con ella, no sé cuánto tiempo, pues la noche ya había caído dejando ver una enorme Luna creciente.
De un momento a otro la chica que se encontraba enfrente de nosotros empezó a sufrir una metamorfosis sus ojitos grises se tornaron rojo escarlata, su pelo negro se hizo plateado…
jueves, 23 de abril de 2009
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