lunes, 15 de septiembre de 2008

Historias de Dragón

Mientras viajaba por una ciudad extraña, repleta de criaturas con hambre y sed de sabiduría, me sentí atraído por un sabroso pasto verde que crecía apaciblemente junto a una hogar de bicicletas.

Para mi sorpresa al acercarme note que estaba saliendo de allí una antigua amiga a la cual le avía perdido la huella ya hacia varios Soles, pero para mi sorpresa estaba acompañada de un gigante enano y conocedor, y al hablarle ella me saludo de una manera fría y se alejo lenta y lúgubremente mientras a lo distante entendí las palabras de su pequeño amigo que decía mi nombre mientras ella intentaba meter otra platica.

Me quede desorientado unos cuantos segundos pero después mi mente se relajo en lugares felices y de un saltillo pequeño me acosté en el pasto, rápidamente me quede dormido mientras soñaba en una tierra distante llena de criaturas hermosas y desconocidas las cuales vivían en paz rodeadas de una harmoniosa convivencia de amor y justicia.

Mientras yo me adentraba mas y más en mi sueño un dragón descendía de los cielos de una manera poco pulcra, al parecer el dragón avía sido herido, el pobre casi sin control se estrello contra el pobre hogar de las bicicletas haciéndolo pedazos y al mismo tiempo que me despertaba.

Yo asombrado por al imponente criatura me percate que una de sus alas avía sido atravesada por una maldita arma, lentamente le ayude a retirar ese extraño palo puntiagudo de su ala y para mi mayor asombro, el dragón me agradeció verbalmente.

Yo completamente confundido intente huir, pero el dragón con una extraña melodía, hizo que mi mente se abriera a un mar de posibilidades y decidí quedarme, el dragón se presento y me contó que su nombre era Aznarepse y que regresando de una tierra y que avía había sido herido por los hombres, yo interrumpiéndolo, le pregunte con gran ansia, que de cual tierra regresaba, pues jamás avía visto un dragón que pudiese hablar.

Él me comenta que esa tierra también era conocida como el “Reino de la Luna” y yo, muy confundido le pregunte dónde quedaba ese lugar y Aznarepse me contó que pasando la ciudad del olvido, aya donde viven los hombres y antes del País mágico, ¿País mágico? Lo interrumpí de nuevo, -Sí, me respondió y me empezó a contar que en ese lugar reinaba la justicia y el amor.

Yo muy asombrado me quede escuchando las historias que el dragón me contaba sobre aquel País mágico y las maravillas que allí se veían y vivían, también me contaba que las hermosas luciérnagas del firmamento, allí pasaban el día descansando, pero que antes de poder entrar tenia que pedirle permiso a la Luna. ¡¿A la Luna?! Le pregunte, -Sí, me respondió que ella viva en el ya antes mencionado “Reino de la Luna”.

Las horas pasaban y el dragón me seguía contando relatos maravillosos, fantásticos, terroríficos, extraños e inimaginables sobre aquel País mágico

De una historia a otra Aznarepse me dijo que ya era tiempo de partir y que una amiga lo estaba esperando, pues esa noche era noche de Luz Azul.

Yo no comprendí a que se refería, pero me despedí y le agradecí por lo que me había contado, lo vi alejarse mas y más asta perderlo de vista.

Cuando me percate, el cielo de un color azul de roza ya avía cambiado a una tonalidad de azul color abismal, me acomode de nuevo, junto a la ya destruida casa de bicicletas, recargue mi cabeza en un pequeño helecho y me disponía a dormir, pero antes de que mis ojos pudieran cerrarse me empecé a maravillar pues veía como las luciérnagas del firmamento empezaban a dejar ver su luz y como es que mas y mas iban dejándose ver.

Lentamente vi, como detrás de un árbol de tamaño inmensurable, salía lo más hermoso que jamás hubiesen visto mis ojos.

Una Luna, una Luna enorme y de un color azul, difícil de describir, que lleno con sus rayos de luz, todo de una Luz Azul, al ver semejante maravilla recordé lo que me avía dicho el dragón “esta noche es de Luz Azul”.

Y me fui quedando dormido bajo esa cálida Luz recordando bien las historias que me habia contado aquel viejo dragón.

No hay comentarios: